Como
no paramos nunca de hacer cosas, como somos almas inquietas, como las
ideas nos sobran y como nos gusta más la juerga que un un sondeo
a un político, tenemos cientos de imágenes y grabaciones
de nuestras andanzas.
Muchas no las enseñaríamos ni bajo la tortura más
cruel, pero el resto nos parecen divertidas y obligamos a amigos y familiares
a verlas una y otra vez.
Al cuarto suicidio, comprendimos quizás que se hacían un
poquito largas y decidimos comprimirlas en sendos resúmenes, divididos
por temas.
Eliminado por votación popular el apartado “Relaciones sexuales
de la asistenta, con sus mascotas, captadas con el consentimiento de ambos”,
la selección final se divide en:
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